estudio Q 3

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Palmeritas traslúcidas

por Elisa Gagliano

 

“Si nombras bien,

le agregas felicidad al mundo”

Marcelo Dughetti

 

Escribir es nombrar. ¿Nombramos para qué? ¿Para vengarnos? ¿Para escaparnos? ¿Para hacer nacer? ¿Para qué? No importa, honestamente. Porque este proyecto construye mapas. Un mapa dibuja líneas, las colorea. Algunas cerradas, otras menos. Un mapa no le hace preguntas a sus configuraciones orientativas, sino a quien lo observa. Un mapa le tiende la (una) trampa al aventurero, para que camine el camino, creyendo que se hará rico, que encontrará su inspiración, que la tumba de su hermano será restituida, que por fin va a ser amado cuando edite esa novela.

Ese día somos pocos. Llueve y además, la explicación ineludible… es Córdoba, la ciudad del remo y el olor a caca ajena. Aún así, llegamos. Narrar lo que se contó con el cuerpo. Narrar lo que uno ve. Narrar lo que no se narra. Narrar para agarrar, para sacar garras.

 

I / La llegada

Una bartender tirada bajo su stand. Las frutas tropicales le tapan la cara, es como una modelo con cabeza de ananá. Un chico albino toma mates con una señora de lentes en un puf que alguna vez fue moderno. El pozo de agua. Algunas personas dando cariño sin preguntar, como antenas. Otras haciendo de su ego un moñito. ¿Tres tristes egos comen trigo en un trigal? No. Esos eran tigres.

Suena una canción que te hace mover las cachas.

 

II / Lo que anoté en el cuadernito.

Todos podemos encontrar un lugar en el mundo donde ser nuestra mejor versión. (¡Ay!)

  1. Luciano.

“Lo que digo no es mi problema”

Siempre me pregunto lo mismo. ¿Él es o se hace? ¿No es lo mismo? ¿Uno es lo que dice de sí mismo? Ni la más pálida idea. Escribe sobre sus monstruos. Luciano tiene una gata. Una guía de teléfono. Un vaso con  palmeritas verdes y menta fresca. Habla de su infancia. La heladera está afuera. Es gracioso Luciano cuando se queda en silencio. Se tildó el video, la imagen inmortaliza un mojito que se está preparando. ¿Es una señal? ¿Vamos a terminar todos siendo alcohólicos? Concentrate querida. Concentrate. Con centro. Con centro Cultural España Córdoba.

 Dice: La literatura se come todo.

 

  1. b.      Marcelo.

“Mi sueño es que los grupos secretos usen como mantra dos versos míos” 

Que la policía vea como potencial peligro el registro audiovisual de las ideas de Marcelo, habla bien de la policía. Es la primera cosa lúcida que han hecho. Marcelo es peligroso. Se te mete, se te escurre para adentro. Le gustan los atlas y las biblias (que son lo mismo, unos violentos actos de fe narrativos que ordenan y explican lo incuantificable).

La chica que lo filma es igual que él. Por eso lo lindo del video.

 Dice: La literatura no es lo más importante.

 

  1. c.       Mariana.

“Un parto es un día sin tiempo. Un día sin fin”

Tiene cosas vivas que le cuelgan. Dos hijos, colores, plantas, su propia ropa. Es una mujer muy mujer. Que pelotudez que escribí. No, es cierto. Lo es. Lucas lo exacerba porque  siempre fue efectista e inteligente. Mi poesía es plástica, dice. O creo que lo dijo. Poemas en 3D. Poemas con cuerpo. Con esqueleto. Poemas con mocos, con sueño, con frío, con ganas de jugar. Poemas hijos.

 Dice: Lo que hago con la escritura es nada.

 

Lo que paso después me lo perdí. Seguro tendrá algo que ver la mujer con cabeza de ananá. Fui al pabellón argentina. Una amiga presentaba su trabajo en el Cortópolis. Éramos pocos también. Llovía también. Hablamos de cine, de literatura… como cuando queremos parecer gente de bien, gente entusiasta.

Todo terminó adentro de un vaso.

Una cajita de vidrio sin techo donde perderse.

 

 Gracias por invitarme. Y por los mapas, que son preciosos.